Coca-Cola & Venezuela: historia de una relación difícil

Territorio privilegiado de Pepsi durante años, Coca-Cola estuvo asentada en Venezuela mucho tiempo de la mano de los Cisneros, una de las familias de negocios por excelencia del país, que dejó plantado al fabricante de bebidas carbonatadas de Carolina del Norte – léase Pepsi- por el de Atlanta – Coca-Cola -, en un acuerdo al 50% con la matriz Coca-Cola Inc. Cuando su relación se disolvió, la mexicana Panamco entró en escena, y luego le sucedió Femsa. Pero las relaciones entre el Gobierno venezolano y Coca-Cola, que hoy cuenta con cuatro plantas embotelladoras y 20 líneas de producción en el país, han pasado por numerosas dificultades. Ahora, la situación de desabastecimiento que vive Venezuela pone contra las cuerdas la producción de la bebida.

La primera, en la frente.

Enero de 2003. Hugo Chávez toma, entre otras, la planta embotelladora de Coca-Cola Panamco, cuya adquisición anuncia a finales del 2002 Fomento Económico Mexicano (Femsa) por 3,6 mil millones de dólares. Lo hace bajo la premisa del desabastecimiento de productos de primera necesidad -una situación muy apegada a la actualidad- y con el fin de distribuir entre la población las bebidas que se encontraban “acaparadas”, según argumentó por aquel entonces el comandante de la Guardia Nacional Bolivariana Luis Felipe Acosta. Entre las afectadas, la principal empresa de cervezas venezolana, Polar, pese a no ser precisamente tampoco la cerveza un producto de primera necesidad.

Una escena similar se repitió con Maduro en julio de 2015. Miembros de la Guardia Nacional Bolivariana ocuparon un complejo de depósitos utilizado por Polar tras decretar el Gobierno venezolano que en esos terrenos se construirían viviendas sociales. La historia se repite, pues, y Polar vuelve a resultar afectada, pero en lugar de ser Coca-Cola la implicada en esta ocasión es Pepsi, distribuida oficialmente en Venezuela por el fabricante de cervezas.

La segunda, en el corazón.

Paradójicamente, Chávez prohibió en junio de 2009 la producción en Venezuela de Coca-Cola Zero, precisamente la única que ahora le sería posible fabricar a la planta de ese país, sumido en la escasez de azúcar refinado. El fallecido dirigente ordenó la retirada del producto de los supermercados para “preservar la salud de los venezolanos”. Esta variedad había comenzado a comercializarse en el país sólo dos meses antes.

La tercera, en la cartera.

Coca-Cola ha buscado no obstante, la ayuda del Gobierno venezolano en algunas ocasiones. La empresa se ha topado con importantes problemas de índole laboral que le han ocasionado una suerte de motines en sus instalaciones en el país. En febrero de 2008, ex trabajadores de la anterior concesionaria de Coca-Cola en Venezuela (Hit) bloquearon el acceso a 12 distribuidoras y una planta embotelladora ubicada en Maracaibo. Exigían el pago de salarios millonarios con carácter retroactivo. La situación se prolongó durante varios días.

 

Vía: http://www.elmundo.es/economia/2016/05/23/57433ac1e2704e0a058b45a0.html

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