Nicolás Maduro deja sin fondos a la Asamblea para asfixiar a los opositores

“Vamos a seguir funcionando, así nos corten el agua y la luz, dijo Ramos Allup.

“Así tengo los cojones de enfrentarlos a ustedes, oligarquía y amos imperiales, en las calles con el pueblo. ¡Para que lo sepáis!”. Nicolás Maduro extremó su habitual discurso radical para presentar al país su nuevo enroque revolucionario. Al ‘hijo de Chávez’ le bastaron las cuatro horas de su programa televisivo ‘En Contacto con Maduro’ para apretar las tuercas a la Asamblea opositora y para dar un vuelco a su gabinete, cesando al vicepresidente económico para contentar a los más ortodoxos y protegiendo con un ministerio al general acusado de narcotráfico por EEUU.

Y todo ello lo hizo entre bailes y cantos llaneros, jaleado por sus seguidores, convencido de que puede desanimar a sus detractores a base de golpes políticos y andanadas populistas pocas horas después de que la oposición superara el primer obstáculo del referéndum revocatorio. “El presidente más berraco [colombianismo usado para definir a alguien fuera de serie] no tiene comparación”, insistía uno de los músicos uniformado con una camisa roja.

Transmutado en tesorero de sus caprichos políticos, Maduro anunció que no entregará a la Asamblea Nacional los fondos que le corresponden como a cualquier poder del Estado. Para ello ha consultado previamente al Contralor General y al poder judicial, un paso meramente protocolario. “No puedo depositar recursos a una Asamblea inexistente, que está fuera de la ley. La Asamblea se autodisolvió”, asegura. Maduro se apoya en la última sentencia del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), que ha declarado nula la incorporación de tres diputados de Amazonas al Parlamento y que además se guarda acciones futuras por desacato contra los tres dirigentes indígenas y contra la directiva del Palacio Legislativo.

“Lo que hizo Ramos Allup [presidente de la Asamblea] es muy grave, salir a desacatar una sentencia del Supremo, es desacatar la letra de la Constitución y las leyes”, clamó el presidente contra lo que ha bautizado como “golpismo parlamentario”. Desde que la Unidad Democrática ganara las elecciones en diciembre, el TSJ ha emitido una veintena de sentencias exprés contra la mayoría opositora, olvidando a los tres diputados de Amazonas y dejándoles en un limbo jurídico con el objetivo de que la oposición no cuente con la trascendental mayoría absoluta cualificada que le otorgan sus 112 escaños.

“Por primera vez en la Historia tenemos un poder judicial capacitado moralmente, con un gran poder filosófico y que está ahí plantado para hacer justicia”, se ufanó el primer mandatario.

Sin recursos.

“¡Así, así es que se gobierna!”, gritó la cla revolucionaria tras escuchar cómo su líder prometió que asumiría la nómina de los empleados y obreros del Parlamento (hay un sindicato chavista) “porque ellos no tienen la culpa”.

La realidad es que la asfixia financiera comenzó desde el primer día, lo que ha obligado a la Asamblea a subsistir bajo mínimos, como el resto del país. “Maduro tiene dos meses de atrasos y los tesoreros no han pagado la guardería de los trabajadores”, explicó este martes Allup, a quien Maduro calificó de “degenerado”, pese a que insiste en dialogar con él. “Pero se haga lo que se haga, esta Asamblea va a seguir funcionando, así nos corten el agua y la luz”, añadió el dirigente opositor. Algo que ya ha sucedido: durante el racionamiento eléctrico de abril, el Palacio Legislativo sufrió varios cortes de luz.

La enésima embestida contra el Parlamento precedió a uno de los nombramientos más polémicos de la era Maduro: el mayor general Néstor Reverol se ha convertido en ministro de Relaciones Interiores, Paz y Justicia pocas horas después de ser acusado de narcotráfico por fiscales de Nueva York. “Es un oficial ejemplar, hombre valiente, combatiente con experiencia”, destacó el presidente, quien aseguró que el nuevo titular de Seguridad en uno de los países más violentos del planeta ostenta “el récord mundial de captura de capos del narcotráfico… Por su lucha le quieren hacer pagar la DEA y todas las mafias estadounidenses”.

El que fuera director de la Guardia Nacional reemplaza a otro general, Gustavo González López, “uno de los mejores sabuesos del mundo”, según Maduro, quien se mantendrá al frente del Servicio de Inteligencia Bolivariano (Sebin). González también fue nombrado tras ser acusado por EEUU de la represión contra las protestas opositoras de 2014.

A la decisión más polémica se sumó la más sorprendente: el cese del vicepresidente económico del gabinete revolucionario, el empresario Miguel Pérez Abad, quien había asumido los mandos del Ministerio de Industria y Comercio a principios de año. Abad era considerado el economista más flexible y pragmático del equipo de Maduro, pero desde hace días estaba señalado por los más duros de la Revolución, tras sugerir que algunas empresas expropiadas deberían ser devueltas a sus dueños.

La caída de Pérez Abad es una nueva batalla ganada para Alfredo Serrano, el Jesucristo Español, como le llama Maduro. El economista gaditano, cercano a Podemos y defensor de sus tesis en América Latina, es el principal asesor del presidente. Sus tesis ortodoxas le enfrentaron con el ya ex vicepresidente.

 

Vía: http://www.elmundo.es/america/2016/08/03/57a21fb6268e3e26138b458e.html

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