La alianza chavista planea pedir la disolución del Parlamento venezolano

Los partidos de la alianza chavista Gran Polo Patriótico (GPP) han iniciado una discusión para evaluar la posibilidad de solicitar al Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) que disuelva la actual Asamblea Nacional (AN, Parlamento), controlada por la oposición al Gobierno, y que se convoquen nuevas elecciones.

“Queremos anunciar que el GPP ha iniciado una discusión para solicitarle a la Sala Constitucional del TSJ (…) la abolición de esta Asamblea Nacional (…) además nosotros pedimos que la abolición sea acompañada de una convocatoria a elecciones parlamentarias”, dijo el chavista Didalco Bolívar en una rueda de prensa de la alianza.

Bolívar explicó que evalúan esa solicitud porque consideran que el Parlamento, que tomó posesión hace menos de seis meses, “viola la Constitución, traiciona la patria, usurpa funciones y abusa de su autoridad en la política exterior”.

Aseguró que en la discusión participan todos los partidos que forman parte de la alianza y que la semana que viene comunicarán la decisión sobre el tema.

Anteriormente, el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, había acusado al Parlamento de usurpar funciones y de traición a la patria, después de que la directiva del legislativo solicitara la activación de la Carta Democrática de la Organización de Estados Americanos (OEA), que puede suponer la suspensión del país.

Asimismo, Bolívar se refirió al actual proceso que promueve la plataforma opositora Mesa de la Unidad Democrática para activar un referendo para revocar el mandato del jefe del Estado para asegurar que ese trámite no podrá solicitarse este año porque fue solicitado a destiempo.

El dirigente acusó a los opositores de hacer fraude en esa solicitud para revocar el mandato de Maduro. Según él, la oposición usurpó la identidad de los venezolanos en la recolección de las firmas durante la primera etapa para activar el referendo, porque “fueron validadas 396.000” rúbricas -según cifras del chavismo- de las más de 1,3 millones que cumplieron con los requerimientos del Poder Electoral.

Asimismo, anunció que, el próximo sábado, 2 de julio, el movimiento chavista se manifestará para mostrar su apoyo y respaldo a la gestión del gobierno de Nicolás Maduro.

 

Vía: http://www.elmundo.es/internacional/2016/06/28/5772bd28e5fdea27778b456f.html

Ramos Allup subraya que la OEA «ha abierto el proceso a Maduro»

Comienza el segundo paso del revocatorio: la recogida de las firmas del 20% del censo.

El presidente de la Asamblea Nacional, Henry Ramos Allup, calificó el lunes de «contundente derrota» la que sufrió el presidente Nicolás Maduro en Washington la semana pasada durante la sesión extraordinaria celebrada en la sede de la Organización de Estados Americanos, OEA, pese a que el mandatario venezolano intentó convertirla en un triunfo. Al hacer balance de su encuentro con el secretario de la OEA —Luis Almagro—, Ramos Allup afirmó a la prensa que Maduro vivió dos fracasos, uno tras otro, casi simultáneos: mientras en Washington se imponía la invocación de la Carta Democrática, en Caracas se sellaba la activación de la segunda etapa del referéndum revocatorio de su mandato, que es la recolección del 20 por ciento de las firmas.

El jefe del Parlamento venezolano no entiende cómo Maduro convierte un fracaso en éxito. «El Gobierno no quería que se hiciera la reunión, y se hizo. No quería que se aprobara la agenda del orden del día, y se aprobó. No quería que el secretario Luis Almagro rindiera su informe, y lo hizo».

En su rueda de prensa en Caracas, Ramos Allup explicó por qué no tuvo derecho de palabra en el Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos. «Sacrificamos mi intervención en la OEA por la rendición del informe de Almagro». En realidad, la OEA «ha abierto el proceso a Maduro», dijo Ramos.

El presidente de la Asamblea Nacional indicó que él y los diputados que asistieron en Washington sugirieron al secretario general de la OEA eliminar la intervención. Criticó que el gobierno utilizara la falta del discurso para adjudicarse una victoria. Además, señaló que él y los demás diputados que asistieron le dijeron a Luis Almagro que lo más importante debía ser la rendición del informe de 132 páginas que refleja la crisis venezolana.

Un premio curioso.

Ramos Allup criticó que el oficialismo utilizara su silencio para adjudicarse un éxito. «Son tontos y estultos. Los infelices tratan de hacer de una mínima circunstancia un éxito enorme», expresó. En cuanto a la actuación de la canciller Delcy Rodríguez, el diputado Ramos dijo: «No entiendo cómo fue condecorada por Maduro después de su mala actuación» en Washington.

El presidente de la Asamblea Nacional indicó que la canciller de la república utilizó un lenguaje amenazante para intimidar a los países de Alba (Alianza bolivariana) para que votaran a favor del gobierno.

Ramos Allup afirmó que el Gobierno de Maduro «no quería que se activará la Carta Democrática y quedó activada» en la sesión extraordinaria de la OEA. El régimen chavista, en cambio, considera que el instrumento —dirigido a expulsar del seno de la organización a quien incumpla con los requisitos democráticos— «no fue activado». Se basa para ello en que no hubo votación en el Consejo de la OEA tras la discusión del informe sobre la crisis en Venezuela presentado por el secretario general.

Al respecto, el diputado Luis Florido, presidente de la Comisión de Política Exterior de la Asamblea Nacional venezolana, aseguró que con los 20 votos a favor de discutir el informe de Almagro se activó la Carta «que no es un evento, sino un proceso». Añadió que este proceso consta de tres fases y que Venezuela está en la primera, después de que las naciones que integran la OEA mostraran preocupación por la «ruptura del orden constitucional», tal como argumenta la oposición.

«Conta viento y marea».

Ramos Allup alertó también de que «en algún lugar se está cocinando un par de sentencias para facultar al bufete de Maduro, el Tribunal Supremo de Justicia y al Consejo Nacional Electoral (CNE), para suspender el referendo revocatorio del presidente». «Pierdan la ilusión de que les tenemos miedo, porque no los tenemos. Nosotros no somos los asustadizos», dijo el presidente de la Asamblea, que añadió que Almagro defiende el referéndum revocatorio, la liberación de los presos políticos, la ayuda humanitaria y el respeto al Parlamento venezolano.

Jesús «Chúo» Torrealba, secretario ejecutivo de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), dijo que la única manera de que el gobierno suspenda el revocatorio este año «es con la renuncia de Maduro; el proceso de la consulta continuará contra viento y marea». Sobre el diálogo que impulsan Zapatero y el grupo de ex presidentes oficialistas, Ramos dijo que «una de nuestras decisiones es no reunirnos en República Dominicana; vamos a reunirnos en la OEA o aquí en la Asamblea Nacional».

 

Vía: http://www.abc.es/internacional/abci-ramos-allup-subraya-abierto-proceso-maduro-201606280843_noticia.html

La OEA no logra decidir si interviene en la crisis venezolana

La aplicación de la Carta Democrática queda en suspenso tras la sesión extraordinaria del organismo.

La Organización de Estados Americanos (OEA) abordó este jueves la crisis venezolana pero sin decidir cuál debe ser el alcance de su papel. El organismo con sede en Washington concluyó su sesión de debate sobre la Carta Democrática sin tomar ninguna decisión sobre si votará en el futuro sobre la aplicación de la Carta a Venezuela, que se activa cuando se considera que un país sufre una alteración de su “orden democrático”.

La aplicación de la medida podría conllevar, en último término, la suspensión de Venezuela de la OEA, como sucedió con Honduras tras el golpe de Estado de 2009, pero antes se traduciría en numerosas gestiones para hallar una solución diplomática.

El desenlace es una victoria a medias para los partidarios y detractores de la actuación de la OEA. La delegación venezolana trató de evitar hasta el último momento la celebración de la sesión extraordinaria del Consejo Permanente para hablar de la Carta Democrática, pero 20 de los 34 Estados miembros votaron a favor de celebrar la cita. Sin embargo, la sesión no derivó en ninguna decisión concreta ni consecuencia inmediata, con lo que ambas partes ganan tiempo y todo queda abierto.

En cualquier caso, el hecho de que hubiese una mayoría a favor de celebrar la sesión evidencia la pérdida de apoyos de Venezuela en la región, y supuso el primer debate profundo y con posibles consecuencias en la OEA sobre el clima democrático en Venezuela desde el estallido en 2014 de la crisis política en ese país.

Con la sesión, el único organismo que agrupa a todos los países americanos, acusado en el pasado de pasividad ante la crisis venezolana, y su secretario general, el uruguayo Luis Almagro, ganan protagonismo en los intentos de resolver la tensión entre el Gobierno de Nicolás Maduro y la oposición, y el acuciante deterioro socioeconómico en la nación caribeña.

La activación de la Carta Democrática, anunciada a finales de mayo, es una iniciativa de Almagro, que la justifica en el artículo 20 del texto. Supone un paso sin precedentes: es la primera vez que se activa sin el consentimiento expreso del gobierno legítimo del país afectado. Pero su hipotética aplicación queda en el aire tras la sesión de este jueves, que derivó en protestas de partidarios y detractores de Maduro a las puertas de la institución.

En caso de decidir actuar, algunos de los posibles próximos pasos que podría dar la OEA serían someter a votación el envío de una misión diplomática a Venezuela (cuya aprobación requeriría 18 votos a favor de los 34 representantes) y, en último lugar, la suspensión de Venezuela del organismo (que requeriría una sesión con los cancilleres de cada país y 24 votos a favor).

Once países con Venezuela.

La sesión, a la que asistieron representantes del Gobierno y la oposición venezolana, evidenció la división que causa en el continente la crisis venezolana. Todos los países aplaudieron el diálogo impulsado por la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) y que efectúan los expresidentes español José Luis Rodríguez Zapatero, dominicano Leonel Fernández y panameño Martín Torrijos. Pero hubo divergencias sobre el intervencionismo de la OEA.

Con Venezuela a la cabeza, 12 países votaron en contra de celebrar la sesión, seis menos de los necesarios para cancelarla. Apoyaron a Venezuela sus principales aliados (Ecuador, Bolivia y Nicaragua) y algunos países centroamericanos y caribeños. Votaron a favor de celebrar la reunión las principales potencias regionales, como Estados Unidos, Brasil, Argentina, Colombia o México.

En la sesión, la canciller venezolana, Delcy Rodríguez, criticó duramente a Almagro, al que pidió que dimita y acusó de tratar de impulsar “un golpe de Estado” contra Maduro basado en una “ideología pseudofascista” que niega la “voluntad a los pueblos de la región”. También le acusó de vulnerar las normas de la OEA e impulsar un “show mediático”, y negó que haya una crisis humanitaria en Venezuela.

Los países que votaron a favor de celebrar la sesión evitaron concretar si apoyarían la aplicación de la Carta Democrática, pero avalaron la iniciativa de Almagro. El representante brasileño defendió que la OEA actúe de un “modo responsable y comedido” y esgrimió que su papel no debe ser interpretado como un “modo de perjudicar” el proceso de diálogo en Venezuela. La delegación colombiana dijo que la Carta debe entenderse desde una “perspectiva de cooperación”.

Los críticos de Almagro sostienen que actúa por su cuenta en una región alérgica a cualquier injerencia externa. El secretario defiende que la salida a la crisis venezolana pasa por la celebración de un referéndum revocatorio del mandato de Maduro, la liberación de los presos políticos y la entrada de ayuda al país.

“El Consejo Permanente debe mantenerse del lado correcto de la historia y defender a un pueblo que necesita voz”, dijo Almagro en la presentación de su informe sobre Venezuela. “Estamos aquí para apoyar a un Estado miembro y ayudarlo a volver al camino de la democracia. En ese sentido, apoyo la idea de que se constituya un grupo de países amigos de la OEA”.

 

Vía: http://internacional.elpais.com/internacional/2016/06/23/america/1466707337_255175.html

Maduro llama a la rebelión nacional contra la OEA: «Métase su Carta por donde le quepa, señor Almagro»

Anunció que demandará a la directiva del parlamento venezolano por «usurpación de funciones y traición a la patria»

El presidente Nicolás Maduro ha cargado duramten e insultado al secretario general de la OEA, Luis Almagro, llamando a la «rebelión nacional» contra la activación de la Carta Democrática invocada este martes y amenazar con demandar a la directiva del parlamento venezolano por «usurpación de funciones y traición a la patria» por pedir la protección del ente interamericano.

La reacción del mandatario ha sido destemplada y ofensiva. «La Carta Democrática la pueden poner así (…) ponerla en un tubito bien fino y darle mejor uso, señor Almagro. Métase su Carta Democrática por donde le quepa, a Venezuela se respeta y a Venezuela no se le va a aplicar ninguna carta. Llamo a la rebelión nacional frente a las amenazas internacionales».

Lo dijo en Miraflores, sede del gobierno, ante los trabajadores del transporte público que hicieron una manifestación para apoyar su régimen. Arremetió contra el secretario general de la Organización de Estados Americanos que ha convocado una reunión urgente del Consejo Permanente, del 10 al 20 de junio, para poner en marcha la Carta Democrática en Venezuela, un mecanismo que se aplica cuando hay alteración del orden constitucional.

También anunció que demandará judicialmente a la directiva del Parlamento de mayoría opositora por «usurpación de funciones» y «traición a la patria», después de que la oposición lograra que la OEA decidiera tratar la crisis venezolana. Presentará su demanda este miércoles. «Una demanda con recurso de amparo inmediato porque pretenden ir a pedir la intervención de Venezuela en organismos internacionales, traicionando la patria y sin tener facultades constitucionales para representar a la República», afirmó.

Añadió que «la derecha internacional dio el golpe de Estado en Brasil y la OEA calló. Silencio. Ahora la OEA amenaza con intervenir el país; secretario general de la OEA: vamos a dar la batalla en la OEA y en las calles de América Latina y el Caribe», aseveró.

Al referirse al gobierno de Estados Unidos y a Almagro, el presidente dijo sentirse honrado por los ataques del «imperio decadente y de sus títeres».

Maduro plantea hacer «un juicio histórico que se transmita a toda la Nación» contra la directiva parlamentaria presidida por Henry Ramos Allup, secretario del partido Acción Democrática, quien pidió «derecho de palabra» ante el Consejo Permanente de la OEA para abordar la situación de Venezuela. «No solo la usurpación de funciones sino por la traición a la patria en la que ha incurrido esta Asamblea Nacional. La pelea es peleando, pido el apoyo de todo el pueblo», añadió Maduo.

Ramos Allup se mostró satisfecho ante la decisión de Almagro, al señalar que los Estados miembros del organismo suelen actuar con prudencia; pero advirtió que la OEA no puede «hacer la vista gorda» ante la crisis política, económica e institucional que vive el país.

En horas de la noche, el mandatario dijo en su programa televisivo «En contacto con Maduro» que Almagro constituye una amenaza ya que busca la intervención internacional en Venezuela. «El injerencismo de esta carta absurda, desproporcional, falsa que el señor Almagro ha invocado, es el llamado a una intervención de la patria de Bolívar».

 

Vía: http://www.abc.es/internacional/abci-venezuela-maduro-llama-rebelion-nacional-contra-metase-carta-donde-quepa-senor-almagro-201606010415_noticia.html